desnoticias

un sitio que, sin pretensión alguna, informa de lo que quiere

Meghauli o la historia de un sueño nepalí

Posted by mnk en 9 abril, 2008

Nepal se prepara para celebrar unos históricos comicios. De las elecciones de este 10 de abril deberán surgir los representantes a la Asamblea Constituyente que responderán a la responsabilidad de abolir la monarquía y proclamar la República. Se trata de unas exigencias escritas en los acuerdos de paz que, en 2006, ponían supuestamente fin a una guerra civil que duró 10 años y que acabó con la vida de más de 13 mil personas.

La campaña electoral, no obstante, ha seguido manchando de sangre. La Misión de la ONU en Nepal (UNMIN) y la oficina del Alto Comisionado para los Derechos humanos han denunciado repetidamente los disturbios provocados por seguidores del Partido Comunista Maoísta y las evidencias de que los recursos del Estado han sido usados para intentar comprar votos en varias circunscripciones.

Y mientras los ojos del mundo están puestos sobre Katmandú, en Meghauli, un conjunto de pequeñas aldeas de la olvidada región Terai, la población sigue con su vida llena de carencias….

…A continuación, la entrevista a la gente de Vida Útil (publicada en LV.es )

Meghauli está lejos de todo y cerca de un increíble parque natural. Los turistas, ansiosos de naturaleza y animales salvajes, llegan al Royal Chitwan National Park en avioneta. Los habitantes de la zona, en cambio, tardan más de 8 horas en recorrer los escasos 200 kilómetros que separan su aldea de la capital del país. Las carreteras son imposibles.

“Los habitantes de Meghauli pertenecen, en su mayoría, a la casta más baja; esto significa que, sean cuales sean sus circunstancias económicas, nunca podrán salir de su estrato social”. Marina Nadal, presidenta de la asociación Vida Útil, una ONG que trabaja en la zona, conoce de cerca la realidad de esta población: “Las familias con más suerte tienen un búfalo y, quizás, un trozo de tierra donde cultivar arroz; con esto sobreviven. Peor lo tienen los que no tienen ni esto, porque les toca hacer faenas domésticas para los demás sin ganar prácticamente nada o ir a cortar leña al parque, con el peligro de los animales salvajes”.

“La desnutrición es ya un problema endémico: su alimentación se basa solamente en el arroz y los lácteos que puedan sacar del búfalo” – sigue Jacqueline Lorente, vocal de Vida Útil- “A parte, al ser aldeas tan mal comunicadas, carecen de cualquier servicio; no hay medicamentos ni infraestructuras y, aunque supuestamente la educación escolar está cubierta por el gobierno, frecuentemente los niños han de trabajar en la granja familiar o en alguna casa ajena realizando servicios domésticos y se ven obligados a dejar la escuela”

Desde hace cuatro años, no obstante, una vez al mes una curiosa unidad móvil llega a cada una de las aldeas de Meghauli para ofrecer asistencia sanitaria a la población. Se trata de uno de los proyectos con los que Vida Útil apoya a la organización local Clínic Nepal. “Un búfalo transporta una carreta con todo el material y los médicos van en moto; se anuncia su llegada con megáfonos y se atiende a la gente allí donde se puede… en un momento se forma una larga cola ante el improvisado dispensario: ¡se visitan hasta 800 personas en un día!”

Los médicos ven de todo. Desde mordeduras de cocodrilo hasta casos de esquizofrenia. “Las enfermedades más comunes están relacionadas con la alimentación o con la piel; hay lepra, tuberculosis, gastroenteritis, diarreas…” – explica Marina – “Falta mucho para erradicar estas enfermedades que no deberían poder existir, pero el trabajo de Clínic Nepal, y de su fundador Hari Bhandary, demuestra que hay que luchar para, paso a paso, conseguir una vida digna”.

El sueño de Hari Bhandary
Hari Bhandary caminaba, un día de 1987, por el bosque. Anochecía ya cuando una pareja de ingleses que debían rondar los 40 años se cruzó en su camino. Beryl y Peter Shore se habían perdido. Sin darse cuenta, habían salido de los límites del parque nacional y andaban desorientados. Los ingleses pidieron ayuda a Hari. El joven nepalí no hablaba, en aquel entonces, inglés, pero se entendieron con señas. Hari los llevó a su casa, los acogió y, al día siguiente, habiendo descansado y ya con la luz del día, les mostró el camino de regreso. La pareja quedó tan agradecida que quisieron recompensar al joven de alguna manera. Pero Hari no quiso nada. Se intercambiaron las direcciones y se despidieron.

Al cabo de un año Hari se fue a Katmandú a trabajar como voluntario en una leprosería. Allí se empezó a forjar su sueño. Hari vivía con la angustia de ver morir a la gente de su pueblo por falta de buena atención médica y quería poner remedio. Volvió a Meghauli. Luchó durante años contra la corruptela que existe de forma endémica en Nepal hasta que consiguió todos los permisos y demás papeles y fundó su sueño: Clinic Nepal.

Entonces llamó a sus amigos ingleses. La pareja tenía entonces ya sus 60 años largos, tenían tiempo, dinero y ganas de ayudar. Beryl y Peter contactaron con sus conocidos de la armada inglesa en Gibraltar y organizaron una expedición. Un grupo de médicos, enfermeras y otros profesionales variopintos (electricistas, lampistas, albañiles… ) volaron hacía Meghauli: En dos meses construyeron la clínica y empezaron a atender.

Y así es como nació Clinic Nepal. “Es como un cuento” – dice Marina Nadal – es lo que demuestra que los cuentos pueden existir”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: