Si algo caracteriza a la Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica es su incomprensión. Son enfermedades graves que afectan muy significativamente la salud y la calidad de vida, y que tienen un gran impacto social y económico. Pero que no se ven. “El enfermo tarda mucho en saber lo que le pasa, y la espera es un calvario” – cuenta Jordi Calm, esposo de una afectada de fribromialgia- “Yo no entendía a mi mujer, veía que un día estaba normal y que el día siguiente no podía ni levantarse; a menudo la propia familia acusa de vago al enfermo”.
A continuación, el reportaje publicado en La Vanguardia.es el 16 de abril.

